¡No Otra Navidad Roja!
2005-10-25 17:02:00
Lugar: Orillas del Río CoCo. Por Héctor Avellán
Para Johnny, el niño de Waspam
Recién un grupo de jóvenes de clase media se conmovió al enterarse a través de un reportaje de televisión, de la crisis de hambre que atraviesan las comunidades miskitas asentadas a orillas del río Coco. Para aliviar su incomodidad y el hambre de estas personas se les ocurrió realizar una serie de acciones. Lo primero que se les ocurrió fue un concierto para recaudar fondos.
Generalmente ante situaciones como esta una parte de los artistas, quienes también estamos muriéndonos de hambre, somos los que damos la cara. Pero lo cierto es que esta situación nada tiene que ver con los artistas. Aunque la solidaridad entre miserables ayuda a sobrevivir, lo recaudado en un concierto no va a acabar con el hambre en el Río Coco. Esto podría acabar cuando las autoridades locales y nacionales dejen de excluir a toda una población, ya que es un asunto de exclusión y de olvido. Condenar a la gente al hambre también es exterminio, a través del hambre comunidades enteras pueden ser exterminadas.
La exclusión y el exterminio de estas comunidades, ha sido una práctica permanente desde el Estado nicaragüense. No olvidemos la “Navidad Roja” del año 1983, donde unos ocho mil quinientos indígenas miskitos de Waspam, Río Coco, en el Caribe nicaragüense, fueron desalojados de sus tierras y trasladados de manera forzosa por el Ejército Popular Sandinista (EPS) a campos de concentración llamados Tasba Pri, que significa Tierra Prometida en lengua miskita, para que no apoyaran a la Contra. Muchos indígenas murieron en el operativo. Se denunciaron en su momento ejecuciones sumarias y fusilamientos a orillas del río Coco por parte de tropas sandinistas.
El número de ramas, miskitos y sumos exiliados superó los 25,000 y el número de miskitos en los “campos de concentración” de Tasba Pri fue de 20,000 indígenas. Les llamaron “colonias agrícolas”. Esto sucedió en los años 80 y al 2005 “sin dictaduras” estamos exterminando al mismo pueblo.
Debemos preguntarnos y preguntar, ¿Qué hace el estado de Nicaragua en general para dar respuesta a estas y estos nicaragüenses? ¿Qué hace el Ministerio de Salud? Estamos a las puertas de la discusión del presupuesto nacional del 2006 y comunidades enteras podrían comer con solo el 1% de este presupuesto.
Mucha gente quiere aparecer como altruista y tener sus quince minutos de fama en los medios de comunicación, mostrando reportajes sobre la miseria como viajes de aventura para una clase nicaragüense que parquea sus vehículos lujosos al lado de la indigencia.
Managua, octubre del 2005
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